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8.6.10

Tipnis: progreso Vs. defensa ambiental

“Somos católicos, por eso creemos en el paraíso y en el edén, porque la Biblia nos habla de esa tierra santa. Dios nos mandó a vivir en paz y en armonía con la naturaleza y con nuestros hermanos. Hemos encontrado esto en el Tipnis”, dice el presidente de la subcentral del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure, dependiente de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (Cidob), Adolfo Moye, al explicar porque la construcción de la carretera que unirá a los municipios de Villa Tunari en Cochabamba con San Ignacio de Moxos en Beni, además de destruir el ecosistema de la región también destruirá la cultura de tres pueblos indígenas de las tierras bajas de Bolivia.
“Este territorio no nos lo han regalado por cariño. Fue una búsqueda de muchos años de nuestros abuelos, quienes han recorrido todo el Beni buscando un lugar adecuado para vivir en paz, tranquilidad y armonía con la naturaleza y lograron concentrarse en esta zona, porque la gente decía que necesitábamos encontrar una Loma Santa en la que podamos vivir en armonía con Dios”, aseguró el líder indígena, quien representa a los más de 11 mil habitantes que viven en 64 comunidades de los pueblos mojeño – trinitario, yuracaré y chimán, que son propietarios de este terreno, según los títulos de propiedad TCO – NAL – 000002, emitido por el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, y el TCO – NAL- 000229, entregado por el actual jefe de Estado, Evo Morales.
Para lograr la legalidad de la propiedad de esta tierra, estas familias, junto a miles de indígenas de las tierras bajas, acompañados por cocaleros y de otros movimientos, realizaron una movilización en el año 1990, que se llamó la Marcha por el Territorio y la Dignidad, en la que caminaron por más de 40 días, alrededor de 600 kilómetros, atravesando montañas, ríos y selvas para llegar a La Paz. Después de esta movilización, el presidente de esa época, Jaime Paz, emitió el decreto supremo 22610, en el que por primera vez se reconoce como territorio indígena.
“Este lugar es nuestro Edén, porque allí tenemos todo y precisamente por el corazón de nuestra tierra santa ahora el gobierno quiere construir una carretera. Es la zona de refugio en las inundaciones constantes del Beni. Es la zona alta en la que todos, animales y hombres encontramos refugio”, dice Moye, quien explica que después de tanta lucha, los corregidores de estos tres pueblos decidieron no aceptar la construcción de una carretera que parta en dos su territorio comunitario de origen.
Hay que abrir la puerta al desarrollo de las regiones
Sin embargo, el gobierno explica que necesita construir la carretera que atravesará por el corazón del Tipnis, porque con ella se podrá abrir la puerta del desarrollo estratégico, productivo y comercial de Cochabamba. “Vinculará la producción de nuestro departamento, que tiene todos los productos del valle con los mercados de la amazonía boliviana, como Beni y Pando y más adelante, también con los mercados del Brasil”, explicó el gobernador, Edmundo Novillo.
“Ahora el Beni sólo tiene un comercio reducido con Santa Cruz, pero cuando la carretera esté lista, no sólo Cochabamba podrá incrementar el comercio con esta zona sino también los otros departamentos del occidente que tienen conexión carretera con nosotros”, sostuvo, asegurando que por este motivo, esta vía es importante, porque con ella se concluirá la conexión bioceánica, a través de la cual circulará el comercio entre el Pacífico y el Atlántico.
Para hacer realidad este proyecto, que según el presidente Evo Morales, es un sueño anhelado hace casi un siglo, se desarrollaron más de dos años de negociaciones con el gobierno del Brasil, que concluyeron en un crédito por 332 millones de dólares, que fue suscrito en el Chapare el sábado 17 de agosto del 2009, por los presidentes de Bolivia y Brasil. Toda la obra costará 415 millones de dólares.
Gobernación prepara un encuentro
Frente a los reclamos efectuados por los indígenas que viven en el Tipnis, quienes solicitan una reunión con el presidente, Evo Morales, para explicarle los motivos por los cuales se oponen a la construcción de la carretera que unirá a los municipios de Villa Tunari en Cochabamba, con San Ignacio de Moxos en el Beni, el nuevo gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo, explicó que desde su despacho ya se está organizando un encuentro para dialogar sobre este proyecto.
“Vamos a dialogar con los hermanos indígenas dentro de las próximas semanas.
Estamos programando el encuentro y organizando este diálogo, en el que vamos a exponer la importancia que tiene la construcción de esta carretera a nivel departamental y local”, dijo el Gobernador.
http://www.ftierra.org/ft/index.php?option=com_content&view=article&id=2617:rair&catid=98:noticias&Itemid=175

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