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9.11.09

Movimiento Sin Tierra acusa a Leopoldo Fernández por la masacre de Pananti suscitada hace ocho años

El Movimiento Sin Tierra (MST) recordó la mañana de este lunes ocho años de la denominada “Masacre de Pananti” acusando a Leopoldo Fernández del asesinato de siete personas cuando ejercía el cargo de Ministro de Gobierno, durante la gestión presidencial de Jorge Quiroga Ramírez.

“Leopoldo Fernández, ahora recluido en la cárcel acusado de la Masacre de Porvenir, también es el culpable por otro crimen de lesa humanidad del cual se ha guardado silencio y que en su momento se le conoció como la MASACRE DE PANANTI. La complicidad del entonces Ministro de Gobierno de Tuto Quiroga con los grupos latifundistas del Chaco, quedó patente no sólo por la afinidad política con los grupos de poder sino también, por la solidaridad mecánica que implica la pertenencia de Leopoldo Fernández a las costras de terratenientes que usufructuaron del poder y los beneficios que otorgaron las dictaduras a sus inmediatos alarifes”, parte del pronunciamiento.

Con un pronunciamiento abierto el MST denunció que la justicia boliviana, responde a intereses de distintos grupos de poder ya que hasta el momento, no se ha sentenciado a los implicados en esta masacre.

“Luego de ocho años del acontecimiento los autores materiales e intelectuales se pasean las calles sin culpa alguna y otros son protagonistas de escenarios democráticos hablando de libertades y derechos humanos. Nos referimos concretamente a Leopoldo Fernández, quien ahora es candidato vicepresidencial por Plan Progreso para Bolivia que cobija a lo más selecto de la política neoliberal que asoló al país durante los últimos 30 años”, parte del pronunciamiento.

PRONUNCIAMIENTO COMPLETO

MOVIMIENTO SIN TIERRA A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL

JUSTICIA HONOR Y GLORIA A LOS CAÍDOS EN LA MASACRE DE PANANTI

La lucha por la tierra y el territorio es una constante gesta de los pueblos indígenas originarios campesinos de Bolivia, los sucesos de esta lucha están teñidos de sangre, dolor y luto de mujeres que han perdido a sus compañeros, de hijos que han quedado huérfanos al ver caer a sus padres masacrados por sicarios al servicio de terratenientes y al amparo de las esferas del poder.

Asistimos hoy a la conmemoración de 8 años de la MASACRE DE PANANTI acaecida el 9 de noviembre de 2001, crimen latifundista que segó la vida de 7 compañeros y otros 20 heridos del Movimiento Sin Tierra MST, durante el gobierno de Jorge "Tuto" Quiroga Ramírez.

Luego de ocho años del acontecimiento los autores materiales e intelectuales se pasean las calles sin culpa alguna y otros son protagonistas de escenarios democráticos hablando de libertades y derechos humanos. Nos referimos concretamente a Leopoldo Fernández, quien ahora es candidato vicepresidencial por Plan Progreso para Bolivia que cobija a lo más selecto de la política neoliberal que asoló al país durante los últimos 30 años.

Leopoldo Fernández, ahora recluido en la cárcel acusado de la Masacre de Porvenir, también es el culpable por otro crimen de lesa humanidad del cual se ha guardado silencio y que en su momento se le conoció como la MASACRE DE PANANTI. La complicidad del entonces Ministro de Gobierno de Tuto Quiroga con los grupos latifundistas del Chaco, quedó patente no sólo por la afinidad política con los grupos de poder sino también, por la solidaridad mecánica que implica la pertenencia de Leopoldo Fernández a las costras de terratenientes que usufructuaron del poder y los beneficios qutorgaron las dictaduras a sus inmediatos alarifes.

El acceso desigual a la tierra, marcó la lucha del Movimiento Sin Tierra durante la década del 90 y 2.000. La batalla por la TIERRA Y EL TERRITORIO se caracterizó por la irrupción de los movimientos indígenas, que confluyeron en el tema central de la economía política boliviana: LA TIERRA Y EL TERRITORIO, cuyos sacudimientos se fusionaron con reivindicaciones populares urbanas las cuales forjaron el actual “proceso de cambio”.

La ocupación de tierras en Pananti por parte del MST había desatado el conflicto entre terratenientes y los sin tierra, de este modo se ponía en la escena la vieja y latente pugna por la tenencia de la tierra y el territorio, los actores: los mismos desde épocas tempranas de la colonia por un lado campesinos indígenas sin tierra y por otro lado grupos de poder corporativos enquistados en el Comité Cívico de Yacuiba y la Federación de Ganaderos, protegidos por el gobierno de Tuto Quiroga.

“Los hechos de violencia fueron consecuencia de una inoportuna intervención del Estado en los diferentes períodos del conflicto. Las ocupaciones se produjeron debido a la ineficacia del Estado para priorizar áreas con fines distributivos a familias sin tierra. El INRA justificó su inoperancia en la falta de disponibilidad de recursos económicos.

Un primer antecedente del alcance del conflicto son los hechos sucedidos en la comunidad Los Sotos el 4 de Octubre de 2000, donde se quemaron viviendas de familias de núcleos de los del MST, por parte de campesinos con tierra y particulares que defendían a los propietarios de tierras abandonadas. Al respecto se realizaron acciones legales, que no establecieron responsabilidades y sanciones, ya que a los propietarios de tierras se decomisaron armas de fuego que fueron devueltas sin ningún recaudo. (Informes: Ministerio de Justicia 2001 y Defensorial Enero 2002).” (Miranda 2002)

La ficción de un Estado arbitro y conciliador se concretaba en el libre albedrío y licencia terrateniente para matar, de este modo al amparo de Leopoldo Fernández los paramilitares entraron en acción para cometer el crimen. Una denuncia hecha en Yacuiba, 13 de Noviembre de 2001, por Hermelinda Fernández describe los hechos del siguiente modo:

· El miércoles 25 de octubre aproximadamente a las 9:00 a.m. los matones, sicarios a sueldo de los traficantes de tierra camuflados, vestidos con uniforme del ejército, 8 de los cabecillas encapuchados portando armas de fuego, asaltaron al núcleo de campesinos sin tierra de Pananti, desalojando a balazos de sus viviendas a las mujeres y niños que se encontraban en ese momento, inmediatamente los policías y las tropas del ejercito llegaron al lugar custodiando a estos delincuentes e impidiendo que los campesinos con sus familias puedan ingresar a sus viviendas,(…)

· …el 27 de octubre al 6 de noviembre se ejerció una fuerte presión psicológica con amedrentamiento armado por parte del matón paramilitar Teofilo Ursagaste y otros, con el propósito de que los campesinos desalojen en forma voluntaria.

· … el martes 6 el INRA se presento a medir supuestamente las 80 hectáreas de tierras cultivables, sin embargo trataron de actuar de mala fe queriendo medir la tierra de las viviendas y otros lomeríos, situación que fue rechazada inmediatamente. Ese mismo día se tenia fijada una reunión en la subprefectura donde se presenao los supuestos propietarios indicando que rompían el acuerdo, cuando llegaron nuestros representantes los estaban esperando los de inteligencia procediendo a la detención de Lidio Julián vice presidente del MST Gran Chaco.

· Lidio fue liberado por gestiones hechas en la ciudad de La Paz.

El jueves 8 Pananti solicita a otros núcleos para que apoyen en el trabajo de preparación de la tierra para la siembra y así evitar que los supuestos se apropien de sus trabajos como lo hicieron en otras oportunidades.

· El viernes 9 a las 5:30 a.m. aproximadamente nuestros compañeros de Pananti junto a compañeros de otros núcleos con sus herramientas de costumbre se dirigen al lugar de trabajo y cuando llegaban fueron recibidos por una balacera de los paramilitares que al parecer los estaban esperando, todos armados con armas de grueso calibre (aprox. 80 ) dispararon a mansalva, directo al pecho .

· Como resultado de esta salvaje masacre tenemos un saldo de 7 muertos, y un total de 21 heridos gravemente de bala. Este hecho de sangre fue planificado y premeditado en el Comité Cívico y en otras instituciones públicas manipuladas por traficantes de tierra bajo la anuencia de la policía y el ejército.

· Nuestros muertos asesinados por estos criminales fueron charqueados en el hospital donde les practicaron la autopsia y luego en un acto totalmente inhumano exigieron el pago de 400 Bs. para costurarles el vientre como no pudieron pagar mas que 100 Bs. los botaron con los intestinos afuera.

- Hoy temblamos de rabia e impotencia al ver que han detenido desde ese día a nuestros dirigentes y continúan deteniendo a otros compañeros, mientras que los asesinos caminan libremente por las calles conversando con el Presidente de la República y festejando con diputados y senadores. Estamos indignados ante la total y descarada parcialidad de autoridades judiciales, políticas y policiales a favor de los asesinos.

Ocurrida la masacre el hecho pasó a los estrados judiciales donde como siempre las componendas políticas apañadas por jueces y tinterillos de la mala ralea, enterraron el crimen en expedientes guardados desde hace 8 años. En su momento la opinión pública y organizaciones sociales apuntaron el dedo acusador por las evidencias y acciones cómplices sobre el poder político de entonces.

Las autoridades públicas tienen responsabilidad en la masacre de Pananti: Para empezar, el Ministro de Gobierno Leopoldo Fernández fue insistentemente advertido de la inminencia de la masacre con varios días de anticipación, sin que haya hecho nada efectivo para evitarla. La masacre se ejecutó, por paramilitares al servicio de los traficantes de tierras, con armamento de guerra cuya posesión esta estrictamente reservada a las fuerzas armadas; la policía, no obstante tener la misión de evitar los hechos de violencia en el lugar de la masacre y haber sido advertida mediante su Comandante General Walter Osinaga y el Comandante a cargo de la zona Ronaldo Vaca, de la presencia del grupo de paramilitares, permitió los hechos y, después de ellos, se parcializó y ensañó contra los campesinos sin tierra; las autoridades judiciales y el fiscal Gastón Mostajo, dispusieron la detención sólo de los dirigentes del Movimiento Sin Tierra, habiendo considerado en un primer momento incluso la de los heridos, mientras dejaban a los paramilitares en la libertad que les erit continuar amedrentando a los campesinos. Las autoridades públicas sobre las que pesa tan grave responsabilidad, deben ser destituidas y juzgadas.

(JUSTICIA PARA LAS VÍCTIMAS DE LA MASACRE DE PANANTI, FSUTCC y otros)

El Movimiento Sin Tierra MST ante la impunidad exige el esclarecimiento y encarcelamiento de los autores materiales e intelectuales de la horrenda Masacre de Pananti, por un acto de justicia que reclama la propia historia para que los poderosos paguen el dolor y llanto de niños que quedaron huérfanos y desamparados, mientras los poderosos aún se atreven a ser candidatos desafiando a la memoria y dignidad del pueblo boliviano.

¡JUSTICIA PARA LOS MÁRTIRES DE LA TIERRA Y TERRITORIO!!!

La Paz 9 de noviembre de 2009

Rolando Ramos

MST – Nacional

MST – La Paz

http://www.inra.gob.bo/comunicacion/detalle.jsp?idNoticia=370

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