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12.9.09

Oficialistas y opositores claman justicia en Pando

Aniversario. Víctimas, acusados, perseguidos, oficialistas y opositores coinciden en señalar la falta de justicia para los hechos del 11 de septiembre del año pasado. Hubo actos en Porvenir y en Brasileia

La falta de sanciones a los culpables de la matanza del 11-S en Porvenir todavía duele a los oficialistas y opositores de Pando. Este sentimiento salió a relucir con más fuerza ayer, cuando se recordó el primer aniversario del enfrentamiento entre campesinos progubernamentales y autonomistas pandinos que seguían al entonces prefecto Leopoldo Fernández.

Fueron varios actos los que se realizaron para recordar la fecha, pero siempre con la tónica de la exigencia por justicia. El Gobierno, con la presencia del presidente Evo Morales hizo suyo en el sitio donde sucedió la matanza; los cívicos pandinos la rememoraron con una misa una noche antes en la iglesia de Porvenir, y los refugiados que están en Brasileia y Epitaciolandia (Brasil), con el descubrimiento de una plaqueta para agradecer la ayuda del vecino país.

El acto gubernamental fue el más numeroso, aunque los asistentes, en su gran mayoría, provenían de localidades como Filadelfia, Chivé, Puerto Rico, o eran empleados de la Prefectura y la Alcaldía de Cobija, e incluso de Riberalta.

Las casas de Porvenir lucieron cerradas. Los vecinos se quedaron adentro o salieron de la localidad, por miedo a la excesiva presencia militar y policial. Los que no desaprovecharon la oportunidad fueron los comerciantes, ya que la demanda de alimentos superó las expectativas. Algunos instalaron restaurantes al aire libre para saciar el hambre de cientos de visitantes.

En el acto en sí, los discursos menudearon, resaltando los de los representantes campesinos, del prefecto interino, Rafael Bandeira, y obviamente el de Morales, el más esperado por una audiencia que aguardó cinco horas para que comience el acto. El momento más emotivo fue cuando se hizo el minuto de silencio en honor a los fallecidos que, con el acompañamiento del clarín militar, provocó el llanto de los familiares de los caídos.

“Nos quieren criminalizar, cuando las víctimas somos nosotros. Justicia”, dijo la dirigente campesina Doris Domínguez. Norah Montero, viuda del dirigente campesino asesinado, Bernardino Racua, pidió atención no sólo al dolor sino también a la necesidad de conseguir un trabajo y atención médica para los que quedaron heridos.

Morales, en su intervención, dijo que la presencia de todos era para honrar a los que con su vida “rompieron el silencio y el miedo en este departamento”. Señaló al sistema neoliberal y la herencia neocolonial como los culpables del suceso, encarnados en sus promotores, en indirecta alusión a quienes, según él, intentaron tumbarlo del Gobierno mediante un golpe civil hace un año. Y, para estar a tono con la exigencia general, señaló que la justicia es sólo para los que tienen plata y abogó para cambiarla estructuralmente a través de la próxima Asamblea Legislativa.

Entretanto, casi al finalizar la jornada, al otro lado de la frontera, específicamente en Brasilea, alrededor de medio centenar de bolivianos, refugiados políticos en Brasil, se reunieron en el centro deportivo que les sirvió de refugio y vivienda temporal cuando llegaron escapando de la persecución policial, por estar acusados de ser los autores del 11-S, para descubrir una plaqueta en agradecimiento a la hospitalidad brasileña.

Más de uno derramó lágrimas porque se daban cuenta de que hace un año que no vuelven al país. Allí, también se exigió justicia para que puedan defenderse como lo manda la ley. El acontecimiento se desarrolló sin problemas, porque es muy posible que la numerosa, o tal vez excesiva, presencia militar y policial, no iba a permitir ningún tipo de muestra o voz contraria al mismo.

Evo cambió de nombre a ‘El Cacique’

El presidente del Estado, Evo Morales, aprovechó su estadía en Pando para asistir, junto al prefecto  Rafael Bandeira, el alcalde cobijeño, Luis Flores, y el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, a la inauguración del sistema eléctrico del barrio 27 de Junio.

La dirigencia vecinal coordinó un acto en el lugar, que no dejó de llamar la atención ya que el vecindario fue levantado para dotar de vivienda a los afectados por inundaciones en la ciudad, a instancias del ex prefecto Leopoldo Fernández, a quien en agradecimiento decidieron bautizar al barrio con el nombre de ‘El Cacique’.

Esta vez, con Morales de visitante, el prefecto Bandeira y el presidente de la vecindad, Ronald Herrera, indicaron en forma coincidente de que el lugar se pasará a llamar 27 de Junio, en conmemoración a la fecha de su creación.

La iniciativa, por lo que se pudo ver, le permitirá según lo prometido por Morales, acceder a proyectos de agua potable, pavimentación, construcción de un módulo educativo y hasta un tecnológico.

En la oportunidad, Morales develó que aceptó visitar el barrio a pedido de su ministro Quintana, que le había dicho que conozca el lugar porque iba a enterarse de los cambios significativos que se planifican en la zona.

http://www.eldeber.com.bo/2009/2009-09-12/vernotanacional.php?id=090911234317

 

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