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31.8.09

Gobierno reubica a 400 familias brasileñas que viven en Pando

OTRO GRUPO DE EXTRANJEROS SERÁ DESALOJADO DEL TERRITORIO BOLIVIANO POR LA FUERZA

Brasil aportó más de diez millones de dólares para reubicar a familias brasileñas en suelo boliviano.

El Gobierno boliviano reubicará en otra zona del país a 400 familias brasileñas que habitan en el departamento de Pando, gracias a un convenio binacional, y desalojará a los extranjeros que están en situación de ilegalidad y a los que incurran en actos ilícitos, como la extracción ilegal de madera.

Un convenio entre los gobiernos de Bolivia y Brasil dispone que las familias brasileñas puedan elegir entre volver a su país y reinstalarse en territorio boliviano. El traslado de los brasileños comenzará en octubre, según el plan del Viceministerio de Tierra.

Un reportaje del portal Terra Magazine reveló a principios de agosto que ocupantes brasileños que poseen tierras en la frontera anunciaron que resistirán todo intento del Gobierno de expropiar sus bienes.

Según esa fuente, los inmigrantes “prometieron resistir o incendiar sus propiedades en la zona de frontera del departamento de Pando, después de que el presidente Evo Morales les exigiera que se retiren de esa zona, sin indemnización, hasta el día 14 de diciembre”.

La Organización Internacional de la Migración (OIM), entidad adscrita a la Organización de Naciones Unidas (ONU), coordina la ejecución del convenio en la frontera de ambos países.

El Gobierno le explicó a la administración del mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva la necesidad de movilizar a los inmigrantes para dar cumplimiento a lo que dispone la nueva Constitución en su artículo 262, que señala: “Constituye zona de seguridad fronteriza los cincuenta kilómetros a partir de la línea de frontera. Ninguna persona extranjera, individualmente o en sociedad, podrá adquirir propiedad en este espacio, directa o indirectamente, ni poseer por ningún título aguas, suelo ni subsuelo”.

La Carta Magna establece que aquellas tierras que estén en posesión de extranjeros deberán ser expropiadas sin indemnizar a los dueños.

Brasilia aceptó el proyecto del Ejecutivo, pero puso condiciones. Lula le solicitó de forma personal al presidente Evo Morales que se respete la integridad, dignidad y derechos humanos de los brasileños. De acuerdo con estimaciones, unas mil familias brasileñas habitan en suelo nacional en Pando. Varias de ellas trafican con recursos naturales y cometen piratería de madera.

Plan gubernamental

El Gobierno, dentro del denominado Plan de Emergencia de Pando, preparado por el Ministerio de la Presidencia, dispuso “sentar soberanía nacional en las fronteras”.

Dentro de ese marco se desarrolla el convenio con Brasil y también el programa de asentamientos humanos.

A tierras fiscales disponibles en Pando serán trasladadas 2.999 familias, de hecho, las primeras 550 ya están asentadas en la comunidad Bernardino Racua. La ejecución del programa coincide con la salida de los brasileños.

El viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, señaló que hay brasileños que tienen problemas con la justicia de su país que se refugian en la frontera. Ellos no serán beneficiados con el programa de reubicación.

Cliver Rocha, director de Distribución de Tierras del mismo Viceministerio, explicó a La Prensa que se prevé trasladar a los ciudadanos brasileños regulares hasta finales de diciembre. En total son 400 familias, 310 de ellas compuestas en su totalidad por brasileños. Las restantes cuentan con algún miembro boliviano.

La OIM informó a este medio que, de acuerdo con los convenios bilaterales entre los gobiernos de Bolivia y de Brasil, la finalidad del programa es crear las condiciones necesarias y los mecanismos adecuados para que las familias brasileñas sean reubicadas voluntaria y dignamente en áreas legalmente permitidas en Bolivia, para que puedan acceder a la propiedad o a la ocupación de la tierra y consolidar sus asentamientos sobre la base de la seguridad jurídica y la sustentabilidad económica. En las siguientes semanas se levantará un censo socioeconómico que permitirá establecer cuáles familias permanecerán en el país y cuáles retornarán a Brasil. Esto hará posible calcular la compra de tierras en territorio boliviano autorizado.

Brasil aportó más de diez millones de dólares para cubrir los gastos de traslado, adquisición de tierras, instalación y el inicio de las actividades productivas que harán las familias. Fuentes de la Embajada brasileña informaron que en la visita de Lula da Silva al trópico cochabambino, el sábado 22 de agosto, Morales le expuso los pormenores del proyecto al Jefe de Estado brasileño, quien expresó su beneplácito por la forma como ha sido organizado. Cliver Rocha informó que existe un segundo caso de inmigrantes, aunque no sólo se trata de brasileños, “hay gente de otros países, incluso bolivianos que cometen actos ilegales”. En la frontera se comete piratería de madera, explotación ilegal de otros recursos naturales, posesión irregular e ilegal de tierras, contrabando y narcotráfico.

La autoridad dijo que se notificará a los asentados de forma ilegal para que abandonen las tierras. A los 20 días intervendrán fuerzas del orden en caso de que los notificados no hayan presentado algún recurso legal de defensa.

La autoridad gubernamental señaló que no existen asentamientos ilegales en las zonas preparadas para la distribución de tierras a colonos que llegaron del Chapare y de otras zonas del occidente del país.

Parlamentarios brasileños, preocupados por plan

El diputado brasileño del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) Nilson Mourao, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa del Congreso de aquel país, expresó su preocupación y exhortó a que los brasileños que serán reubicados de las proximidades de las fronteras en el norte del país no sufran violencia ni humillaciones.

“Lo más importante en esta discusión es asegurarnos de que los brasileños no sean humillados ni sufran violencia”.

De acuerdo con Efe, las familias que serán trasladadas de Pando superan el millar, aunque el Viceministerio de Tierras confirmó a La Prensa que 400 serán beneficiarias del convenio alcanzado entre los gobiernos de Bolivia y Brasil. Otras familias deberán afrontar las leyes bolivianas en caso de que hayan incurrido en actos ilegales. Mourao, miembro del partido de Lula, señaló que existe un convenio entre Brasilia y La Paz para prorrogar el plazo en que serán retiradas las familias.

El Congreso de aquel país designó una comisión con diputados del estado del Acre (fronterizo) para que acompañen el trabajo que se realiza.

Bolivia y Brasil acordaron convocar a la Organización Internacional de la Migración (OIM) para que coordine el trabajo en ambas fronteras.

Si bien ambos gobiernos estudian la posibilidad de facilitar nuevos asentamientos en el interior de Bolivia, el brasileño Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) estima que la mayoría preferirá trasladarse a Brasil. El superintendente del Incra en el estado de Acre, Carlos Augusto Lima, calcula que más del 90 por ciento de las familias van a optar por abandonar Bolivia.

La Prefectura pandina se encargará de cuidar a los reubicados

La Prefectura del departamento de Pando acompaña el Programa de Reubicación de 400 familias brasileñas y velará para que éstas tengan todas las condiciones necesarias, informó el prefecto de aquel departamento, Rafael Bandeira (MAS).

La autoridad explicó que, si bien la Organización Internacional de la Migración (OIM) es la responsable de llevar adelante el proceso, la Prefectura pandina otorga todas las facilidades para que se cumpla con éxito el operativo.

Conforme al convenio alcanzado por los gobiernos centrales de Bolivia y Brasil, 400 familias de inmigrantes de aquel país serán reubicadas.

Los ciudadanos de ese país podrán elegir entre quedarse en el país y retornar. La OIM llegará incluso a comprar las tierras, con dinero del Estado brasileño, donde se realizarán los asentamientos. También se colaborará en la inversión inicial para que las familias retomen sus actividades productivas.

Bandeira indicó que, tanto en este programa como en el de asentamientos humanos, el Gobierno departamental apoya a las instituciones responsables de la ejecución de los planes. “Nosotros tenemos nuestras propias tareas, pero lógicamente colaboramos en lo que se pueda presentar para que se superen los inconvenientes que puedan surgir”.

En Cobija, capital del departamento, se llevaron adelante reuniones entre las organizaciones sociales pandinas y autoridades del Órgano Ejecutivo en las que participó Bandeira para delinear acciones que favorezcan el cumplimiento del programa de asentamientos humanos en la frontera.

Las organizaciones sociales pandinas también decidieron colaborar en estos proyectos. La Federación de Campesinos de Pando y la Federación de Mujeres Amazónicas se comprometieron a ayudar a los brasileños que se queden en el país.

Ambas organizaciones, junto con la Coordinadora Departamental para el Cambio (Codelcam) y la Central Obrera Departamental (COD), participarán en actividades solidarias para facilitar la instalación tanto de los brasileños como de los bolivianos que llegan de occidente desde principios de agosto, según informó la dirigente Gladys Fariña.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, subrayó en julio pasado que el plan de reubicación de colonos del occidente del país tiene el propósito de sentar soberanía en la amazonia. Este programa se extenderá, según esa autoridad, a otras regiones fronterizas con déficit de población.

El programa de OIM

El objetivo del Programa es crear oportunidades de reasentamiento económicamente sustentables y socialmente dignas en territorio boliviano, de los ciudadanos brasileños vulnerables que habitan tierras (asentamientos), en la franja de los 50 kilómetros de la frontera en el departamento de Pando.

La finalidad del programa es crear las condiciones necesarias y los mecanismos adecuados para que las familias brasileñas puedan ser reubicadas voluntariamente y dignamente en áreas legalmente permitidas en Bolivia, para que puedan acceder a la propiedad o a la ocupación de la tierra y consolidar sus asentamientos sobre la base de la seguridad jurídica y la sustentabilidad económica.

* Los plazos para realizar el reasentamiento de los brasileños que deben retirarse de las tierras que habitan en la franja de frontera de Pando están definidos en acuerdos entre los Gobiernos de Brasil y Bolivia.

* Sobre la base de los acuerdos vigentes, las familias brasileñas que opten por adherirse al programa podrán permanecer en sus asentamientos hasta que la transferencia a las nuevas tierras se efectúe.

* La vinculación al Programa de Reasentamiento es voluntaria. Las familias brasileñas que quieran reasentarse en territorio boliviano serán recibidas por el programa.

* En ningún caso la OIM solicita o solicitará dinero a las familias que se adhieran al Programa de Reasentamiento.

* La OIM no hace parte, bajo ninguna circunstancia, de actividades de desalojo o de cualquier otra actividad relacionada con los cuerpos legales de seguridad bolivianos. Se reitera que la OIM es un organismo internacional que actúa a la luz de la protección de los derechos humanos.

Apuntes

En Pando viven más de mil familias brasileñas, 400 de ellas están legalmente establecidas.

El Gobierno boliviano trasladará esos núcleos familiares a otras zonas del país.

Brasil aceptó esta condición y respaldará con diez millones de dólares la reubicación.

http://www.laprensa.com.bo/noticias/31-08-09/noticias.php?nota=31_08_09_poli1.php

 

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